El Área de derecho internacional y comunitario tiene un doble objetivo. En primer lugar acompañar y asesorar a las empresas y particulares que deseen hacer negocios fuera de nuestras fronteras, dirigiéndose a despachos profesionales adecuados según las necesidades del cliente, en el conjunto de los países europeos, así como en América, Asia y Oceanía.

Nuestro conocimiento del derecho civil y anglosajón así como nuestra experiencia, trato y el contacto con otras jurisdicciones, garantiza al cliente un servicio profesional, riguroso y personalizado en sus negocios en países extranjeros. Asimismo nuestro departamento actúa como vehículo de comunicación entre el cliente y el despacho extranjero, facilitando los trámites y asegurando la comprensión y el contacto con nuestros colegas de otros países, interviniendo y supervisando, cuando sea necesario, la adecuación de las intervenciones de nuestros compañeros de otras jurisdicciones de acuerdo con los intereses y limitaciones legales y nacionales de nuestro cliente.

Pero no solo podemos asegurar un servicio de primer orden para el caso de negocios y transacciones con el extranjero, también en el supuesto de cualquier tipo de contencioso, podemos ayudar y guiar al cliente.

El segundo objetivo es el asesoramiento de empresas y particulares que tienen intención de instalarse o de desarrollar negocios en nuestro país. El dominio de diferentes lenguas nos permite un trato directo y personalizado con el cliente y comprender mejor sus necesidades.